Trabajamos de fuera hacia dentro: llevamos la naturaleza a nuestro núcleo para reconocer y soltar lo que nos separa de ella, y desde ahí vivir, expresar y compartir nuestra naturaleza interior.
Ese es el sistema de la Naturaleza Habitada: un conjunto de disciplinas que integran ciencia, presencia, creatividad y simbolismo, atravesadas por el ritmo de las estaciones. El Baño de Bosque —el Shinrin-Yoku japonés— es una de esas prácticas: la más estudiada, pero no la única. En Umanagea, una puerta dentro de un camino más amplio.


